El teléfono ya no interrumpe el servicio
Las llamadas se atienden, se orientan o se resuelven sin necesitar a nadie en la sala.
Durante el servicio, nadie está libre para descolgar. Y sin embargo cada llamada perdida es una mesa vacía.
Durante el servicio, nadie está libre para descolgar. Y sin embargo cada llamada perdida es una mesa vacía.
Una condición horaria, una locución, un agente de voz. Nada que tocar durante el servicio, y todo se cambia entre dos platos.
Una condición horaria conoce sus turnos y sus días de cierre. Fuera de ellos, una locución da la información, sin hacer sonar a nadie.
Toma la solicitud, la fecha, el número de comensales, y transfiere cuando la situación se sale de lo previsto.
Dirección, horarios, aparcamiento: lo que se pregunta cien veces por semana se dice una vez, en una locución.
Cada dirección conserva su número y su plan de llamada, la gestión permanece en una sola interfaz.
Las reservas se toman durante el servicio, y las preguntas sobre horarios se responden sin que nadie deje la sala.
Las llamadas se atienden, se orientan o se resuelven sin necesitar a nadie en la sala.
La llamada de las 19:30 ya no cae en el vacío.
Horarios, dirección, cierre excepcional: una locución basta.
Cada establecimiento conserva su identidad, usted conserva una sola interfaz.
Cada llamada perdida durante el servicio es una mesa vacía.

Horarios, cierre excepcional, mensaje de espera: sus locuciones viven en un solo sitio y se cambian sin nosotros.
Los horarios, las locuciones y los agentes de voz están documentados pantalla por pantalla.
Abrir la guíaDíganos sus horas de servicio y su volumen de reservas. Le mostramos lo que un agente de voz puede encargarse de hacer.