El teletrabajo plantea una pregunta sencilla: ¿como seguir siendo localizable en el número de la empresa cuando no se está en la oficina? La respuesta equivocada es dar el móvil personal. La correcta es desviar el número profesional.
El número sigue a la persona, no al lugar
Con un softphone, la extensión de oficina cabe en un ordenador o un móvil. Mismo número, mismo directorio, mismos derechos, tanto en casa como en la oficina. El cliente llama al número de la empresa, la persona responde desde su casa, y nada lo delata.
Sonar en varios lugares, por orden
Una llamada puede hacer sonar la extensión, después el móvil, y después el buzón de voz, en el orden que usted determine. El colaborador sigue siendo localizable en un único número público, y su número privado nunca se comunica.
Lo que el cliente no debe ver
No debe saber quien está donde. Una centralita bien configurada ofrece la misma experiencia tanto si el equipo está reunido como disperso: misma acogida, misma puesta en contacto, mismo número mostrado al llamar.
- El softphone: la extensión de oficina, en casa
- El desvío ordenado: extensión, después móvil, después buzón
- El número privado que sigue siendo privado
- Una acogida idéntica, este donde este el equipo
El teletrabajo no se decide en el equipamiento, sino en el plan de llamada. Una vez configurado, el lugar desde donde se responde deja de ser una cuestión.
El teletrabajo se resuelve en el plan de llamada, no en el equipamiento, y una vez configurado, se olvida.
Hablar con nosotros¿Su equipo está disperso y es localizable de forma improvisada?
Díganos quien debe seguir siendo localizable y como, montamos el desvío ordenado que mantiene un único número público.